Terremoto de magnitud 7,4 sacude el occidente de Colombia: balance provisional supera los 80 muertos y graves daños materiales
América Latina | Colombia
Un potente terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en el municipio de San José del Palmar, departamento del Chocó, sacudió este lunes el occidente de Colombia, causando al menos 80 muertos, graves daños en infraestructuras críticas como aeropuertos y edificios emblemáticos, y una crisis humanitaria en ciudades como Cali, Pereira y Manizales. Las autoridades activaron protocolos de emergencia mientras el país enfrenta réplicas y evalúa el impacto de uno de los sismos más fuertes en la última década.
- ✅ Epicentro en San José del Palmar (Chocó), con profundidad de 107 km y magnitud 7,4 según el USGS.
- ✅ Balance provisional: 80 muertos (42 en Risaralda, 27 en Valle del Cauca, 4 en Chocó y 2 en Manizales), pero se espera un aumento en el número de víctimas.
- ✅ Graves daños en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, con edificios colapsados, aeropuertos cerrados y estructuras emblemáticas destruidas, incluyendo la Catedral Basílica de Manizales.
- ✅ El presidente Abelardo de la Espriella lidera las operaciones de rescate desde un Puesto de Mando Unificado, mientras el Ejército moviliza pelotones especializados en búsqueda y rescate.
- ✅ Países como Estados Unidos y Ecuador ofrecieron apoyo inmediato con equipos de rescate y ayuda humanitaria.
- ✅ Autoridades advierten sobre posibles réplicas y piden a la población mantener la calma y evitar zonas de riesgo.

Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el occidente de Colombia, dejando un rastro de destrucción y muerte en su paso por ciudades clave del país. El sismo, con epicentro en el municipio de San José del Palmar (Chocó), se sintió en gran parte del territorio nacional y registró una profundidad de 107 km, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El movimiento telúrico, que ocurrió a las 7:34 a.m. hora local, ha sido calificado por el director del Servicio Geológico Colombiano, Julio Fierro Morales, como «el más fuerte que se ha sentido en la última década en el país».
El impacto humano: más de 80 muertos y cientos de heridos
El balance provisional de víctimas supera los 80 muertos, pero las autoridades advierten que la cifra podría aumentar a medida que avanzan las labores de rescate. Según reportes oficiales, los departamentos más afectados son Risaralda (42 muertos), Valle del Cauca (27 muertos), Chocó (4 muertos) y Caldas (2 muertos). En Cali, la capital del Valle del Cauca, el alcalde Alejandro Eder confirmó que más de 20 estructuras colapsaron, dejando a varias personas atrapadas entre los escombros. «Yo estaba en uno de los edificios derrumbados. Alcancé a salir porque me saltó la alerta y tuve unos segundos de ventaja, pero hay mucha gente herida y la ciudad está destruida», declaró una testigo a BBC Mundo.
En Pereira, las imágenes muestran el colapso parcial de edificios residenciales y el Aeropuerto Internacional Matecaña, donde se observó el desprendimiento de materiales del techo mientras los viajeros intentaban ponerse a salvo. Por su parte, en Manizales, una de las ciudades más cercanas al epicentro, la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario, icono arquitectónico construido entre 1928 y 1939, sufrió graves daños estructurales. El alcalde Jorge Eduardo Rojas confirmó que más de 12 edificios y 20 viviendas quedaron total o parcialmente destruidos.
Crisis en infraestructuras y respuesta gubernamental
La Aeronáutica Civil de Colombia reportó que más de diez aeropuertos resultaron afectados por el terremoto, y en siete de ellos, incluyendo los de Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, se suspendieron las operaciones. El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el pasado viernes en Cali, interrumpió su agenda para centrarse en la gestión del desastre. «He convocado un Puesto de Mando Unificado en la UNGRD, desde donde lideraré personalmente las acciones para atender a las comunidades del Chocó, el Eje Cafetero y todas las zonas afectadas», afirmó en un comunicado en la red social X.
El Ejército Nacional movilizó cinco pelotones de soldados rescatistas, equipados con herramientas especializadas, perros entrenados y material de extracción para buscar sobrevivientes bajo los escombros. Además, el gobierno de Estados Unidos expresó su disposición para apoyar a Colombia, mientras que el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ofreció un equipo de 47 rescatistas y equipos durante siete días para colaborar en las labores de emergencia.
Réplicas y alertas por actividad sísmica
El Servicio Geológico Colombiano registró una réplica de magnitud 4,6 con epicentro en Nóvita (Chocó) a las 8:18 a.m., lo que aumentó el temor entre la población por posibles nuevos movimientos telúricos. Aunque las autoridades descartaron la amenaza de un tsunami en el Pacífico, la región sigue en alerta máxima debido a su alta actividad tectónica. San José del Palmar está ubicado en el occidente de la cordillera Occidental, una zona de elevada sismicidad donde la placa de Nazca se introduce bajo la Sudamericana a una velocidad de 65 milímetros por año.
Este terremoto no es el primero que golpea a la región en las últimas décadas. En 1979, un sismo de magnitud 7,2 afectó el Eje Cafetero, y en 1999, un terremoto superficial de magnitud 6,2 devastó gran parte de Armenia, dejando más de 1.000 muertos. Estos antecedentes subrayan la vulnerabilidad de Colombia ante eventos sísmicos y la necesidad de fortalecer los protocolos de prevención y respuesta.
Solidaridad internacional y llamado a la calma
La comunidad internacional se ha volcado en apoyo a Colombia. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que su país está preparado para colaborar con el gobierno colombiano, mientras que el presidente ecuatoriano Daniel Noboa destacó la disposición de Ecuador para enviar un equipo de rescate. En el ámbito local, el alcalde de Cali pidió a la ciudadanía mantener la calma y solicitó apoyo a los alcaldes de Bogotá y Medellín para el envío de más rescatistas.
Las autoridades continúan evaluando los daños y han instado a la población a evitar zonas de riesgo y seguir las indicaciones de las entidades de gestión del riesgo. Mientras tanto, los equipos de rescate trabajan sin descanso para encontrar sobrevivientes entre los escombros, en medio de un escenario que, según testigos, recuerda a los peores desastres naturales que ha enfrentado el país en años recientes.
¿Qué sigue para Colombia?
El impacto de este terremoto deja al descubierto no solo la fragilidad de las infraestructuras en una región altamente sísmica, sino también la necesidad de reforzar los sistemas de alerta temprana y los planes de contingencia. Con un país en shock y una crisis humanitaria en desarrollo, el gobierno de Abelardo de la Espriella enfrenta uno de los mayores desafíos desde su reciente asunción. Mientras tanto, el mundo observa con preocupación cómo Colombia lidia con las secuelas de un desastre que, sin duda, marcará un antes y un después en la historia reciente del país.
El terremoto de magnitud 7,4 en Colombia no solo ha dejado un saldo provisional de más de 80 muertos y graves daños materiales, sino que también ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del gobierno y la resiliencia de una nación acostumbrada a enfrentar desastres naturales. Con réplicas aún sacudiendo la región y una crisis humanitaria en desarrollo, el país enfrenta un desafío que requerirá esfuerzos conjuntos, tanto locales como internacionales, para reconstruir lo perdido y salvar vidas.



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