Nepal: Inundaciones históricas dejan 160 muertos y 900 desaparecidos tras un terremoto en la frontera con China

Catástrofes naturales en Asia

Las peores inundaciones en décadas en Nepal, desencadenadas por un terremoto que provocó deslizamientos en el Tíbet, han dejado un saldo provisional de 160 muertos y 900 desaparecidos. Las autoridades temen que las cifras aumenten debido a la magnitud del desastre, que arrasó infraestructuras, cortó carreteras clave y dejó a miles aislados en zonas remotas.

  • Origen del desastre: Un terremoto en la región del Tíbet (China) generó deslizamientos que bloquearon el cauce de un río, liberando una riada catastrófica sobre Nepal.
  • Balance provisional: 160 muertos confirmados en Nepal y 3 en China, con 900 desaparecidos, incluyendo 484 turistas extranjeros.
  • Zonas críticas: El distrito de Rasuwa, en la frontera, fue el más afectado, con carreteras destruidas, puentes arrasados y proyectos hidroeléctricos dañados.
  • Respuesta del gobierno: Nepal declaró zona de desastre por tres meses, movilizando helicópteros y equipos de rescate para buscar supervivientes.
  • Impacto internacional: Entre los desaparecidos hay ciudadanos de EE.UU., India, Malasia, Reino Unido y Australia, lo que ha generado preocupación global.
  • ✅ ❝Vi cómo las aguas se llevaban por delante ocho o nueve camiones, casas y personas. Fue absolutamente desgarrador❞, relató un testigo en Nuwakot.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Dudh Pokhari, 3rd Lake (16 de octubre de 2009). Foto (uso editorial): Vyacheslav Argenberg / CC BY 4.0

Una de las peores tragedias naturales en la historia reciente de Nepal ha dejado al país asiático sumido en el caos y la desesperación. Las inundaciones repentinas, desencadenadas por un terremoto registrado en la mañana del 16 de agosto de 2026 en el condado de Gyirong (Tíbet, China), han arrasado con comunidades enteras, infraestructuras críticas y han dejado a miles de personas atrapadas o desaparecidas. Según el balance oficial proporcionado por la Oficina del Primer Ministro nepalí, al menos 160 personas han perdido la vida, mientras que otras 900 permanecen en paradero desconocido, incluyendo a 484 turistas extranjeros y decenas de miembros de las fuerzas de seguridad y trabajadores de proyectos hidroeléctricos.

 

Un terremoto que desató el caos

El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, confirmó que el sismo de magnitud significativa provocó deslizamientos masivos en territorio tibetano, los cuales bloquearon temporalmente el cauce del río antes de que la presión del agua acumulada liberara una oleada devastadora sobre Nepal. Las autoridades chinas, por su parte, reportaron 3 muertos y 265 desaparecidos en la región de Gyirong, aunque advirtieron que las cifras podrían variar debido a la dificultad para acceder a zonas remotas. La cadena estatal CCTV de China indicó que los datos aún están siendo verificados para evitar duplicidades en los registros.

El impacto fue inmediato y brutal. En el distrito de Rasuwa, ubicado en el norte de Nepal y cercano a la frontera con China, el torrente de agua, lodo y escombros arrasó con todo a su paso. Localidades como Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, que sirven como principales puntos de conexión terrestre entre ambos países, quedaron completamente aisladas. Según testigos, el agua alcanzó niveles nunca antes vistos, arrastrando vehículos, edificios y, en muchos casos, a las personas que no pudieron huir a tiempo.

 

Testimonios desgarradores y solidaridad internacional

Suman Chalise, un profesor de 34 años que presenció el desastre desde Nuwakot, describió la escena como algo sacado de una pesadilla: ❝Vi cómo las aguas se llevaban por delante ocho o nueve camiones, además de casas y personas. Fue absolutamente desgarrador. Nunca había visto nada igual❞. Su relato refleja la magnitud de una tragedia que ha conmocionado no solo a Nepal, sino también a la comunidad internacional.

El primer ministro nepalí, Balendra Shah, hizo un llamado urgente a la unidad y la paciencia, asegurando que el Estado está movilizando todos sus recursos para rescatar a los afectados. En un comunicado difundido en redes sociales, Shah declaró: ❝Quiero asegurarles que no están solos en estos momentos difíciles. El Gobierno asume toda la responsabilidad por su rescate, atención médica, alimentación y alojamiento❞. Además, anunció la declaración de zona de desastre por tres meses y la movilización de helicópteros militares y privados para intensificar las labores de búsqueda y rescate.

Hasta el momento, el Ejército nepalí ha rescatado a 114 personas solo en el distrito de Rasuwa, mientras que más de 4.000 han sido evacuadas en total. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas y la destrucción de carreteras, puentes e infraestructuras de telecomunicaciones están dificultando enormemente las operaciones. El gobierno ha prometido atención médica gratuita para los heridos y acelerar la restauración de servicios esenciales como electricidad y comunicaciones.

 

Un desastre con alcance global

Entre los desaparecidos se encuentran ciudadanos de al menos diez países, incluyendo Estados Unidos, India, Malasia, Reino Unido y Australia. La diversidad de nacionalidades afectadas ha llevado a varios gobiernos a ofrecer asistencia consular y apoyo logístico para las labores de búsqueda. Organizaciones internacionales como la Cruz Roja han comenzado a coordinar esfuerzos para enviar ayuda humanitaria, incluyendo alimentos, agua potable y medicamentos.

El paso fronterizo entre Nepal y China, uno de los más importantes de la región, fue completamente arrasado, lo que ha complicado aún más la llegada de ayuda externa. Imágenes difundidas por medios internacionales muestran la magnitud de la destrucción: edificios derrumbados, vehículos volcados y un paisaje irreconocible donde antes había comunidades prósperas.

 

El desafío de reconstruir lo perdido

Más allá del saldo humano, el desastre ha dejado una infraestructura devastada. Según informes preliminares, al menos 80 puentes y 40 kilómetros de carreteras han sido destruidos, junto con varias plantas hidroeléctricas que suministraban energía a regiones enteras. La pérdida económica aún no ha sido cuantificada, pero se estima que será de miles de millones de dólares, especialmente en un país donde el turismo y la generación hidroeléctrica son pilares económicos.

Las autoridades nepalíes han instado a la población a mantener la calma y evitar el pánico, mientras los equipos de rescate continúan trabajando contra reloj. Sin embargo, el temor a que las cifras de víctimas aumenten es latente, especialmente en zonas donde el acceso es casi imposible debido a los deslizamientos de tierra y la inestabilidad de los terrenos.

Mientras la comunidad internacional observa con preocupación, Nepal enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia reciente. La solidaridad global será clave para superar esta crisis, pero el camino hacia la recuperación será largo y lleno de obstáculos.

Las inundaciones en Nepal marcan uno de los capítulos más oscuros de 2026, con un saldo provisional que podría agravarse en las próximas horas. Mientras las autoridades trabajan sin descanso para salvar vidas, la comunidad internacional se prepara para contribuir a la reconstrucción de un país que, una vez más, demuestra su resiliencia ante la adversidad.

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *