México y Estados Unidos renuevan el Tratado de Aguas: Un paso hacia la cooperación bilateral
Diplomacia y Recursos Hídricos
Tras meses de tensiones, México y Estados Unidos alcanzan un acuerdo para renovar el Tratado de Aguas de 1944, asegurando el suministro de agua para la agricultura y el consumo humano.
- ✅ México se compromete a entregar 432 millones de metros cúbicos de agua a EE.UU. en los próximos cinco años.
- ✅ El acuerdo incluye un plan detallado para saldar la deuda de agua pendiente de casi 1,000 millones de metros cúbicos.
- ✅ Reuniones mensuales bilaterales para evitar futuros adeudos y garantizar la entrega del líquido.
- ✅ La Secretaría de Relaciones Exteriores de México destaca el respeto a la soberanía de ambos países.
- ✅ La Administración Trump celebra el consenso, subrayando beneficios para la agricultura estadounidense.

Foto ilustrativa. Foto gemini AI
En un esfuerzo por fortalecer la cooperación bilateral y garantizar el suministro de recursos hídricos esenciales, México y Estados Unidos han renovado el Tratado de Aguas de 1944. Este acuerdo, que ha sido objeto de intensas negociaciones y tensiones en los últimos meses, establece las bases para la entrega de 432 millones de metros cúbicos de agua a Estados Unidos en los próximos cinco años.
Un compromiso con el futuro
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, junto con la Secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, han detallado en un comunicado que el nuevo acuerdo incluye un plan detallado para que México salde «toda la deuda de agua pendiente acumulada durante el ciclo anterior», que asciende a casi 1,000 millones de metros cúbicos. Para ello, se llevarán a cabo reuniones mensuales bilaterales para evitar futuros adeudos y vigilar la entrega del líquido.
Priorizando el abastecimiento humano y agrícola
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México ha publicado que el nuevo acuerdo prioriza el abastecimiento para el consumo humano y la producción agrícola. «El plan establece una ruta clara conforme a los mecanismos previstos en el Tratado y es resultado de un trabajo técnico y político sostenido, con pleno respeto a la soberanía de ambos países», han indicado en un escueto comunicado sin dar más detalles del contenido del acuerdo.
Reacciones positivas desde ambos lados
Por su lado, Rollins ha agradecido los esfuerzos del Gobierno estadounidense para lograr este acuerdo, tras varias amenazas del presidente Trump con imponer aranceles si México no pagaba su deuda de agua. «Este entendimiento entre nuestros países es resultado directo de la determinación del presidente Trump de lograr acuerdos justos y prácticos que beneficien a la agricultura estadounidense, y estamos agradecidos con la presidenta Sheinbaum y el Gobierno de México por su colaboración en este esfuerzo», ha señalado en el comunicado.
Por su parte, Marco Rubio ha celebrado que el acuerdo asegure «el compromiso de México de cumplir con sus obligaciones» y que resuelva con un plan de pago el déficit del periodo anterior. «Este es otro ejemplo de cómo la Administración Trump continúa generando beneficios para el pueblo estadounidense en temas que abarcan desde la inmigración ilegal, la lucha contra los cárteles y la modernización del comercio, hasta la seguridad del agua para nuestros agricultores», ha expresado.
Desafíos y perspectivas futuras
El acuerdo se ha publicado tres días después de que terminara el plazo para que México entregara 249 millones de metros cúbicos de agua que reclamaba Trump antes del fin de enero. Sin embargo, no indica qué cantidad de la deuda ha conseguido saldar el Gobierno mexicano hasta ahora ni cómo garantizará cumplir con el acuerdo para los próximos cinco años. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha asegurado que trabajará codo a codo con instituciones federales para supervisar la implementación del acuerdo y su funcionamiento de cara al futuro.
La renovación del Tratado de Aguas de 1944 entre México y Estados Unidos marca un hito en la cooperación bilateral, asegurando el suministro de recursos hídricos esenciales y fortaleciendo las relaciones diplomáticas entre ambos países. Este acuerdo no solo beneficia a la agricultura estadounidense, sino que también garantiza el abastecimiento para el consumo humano y la producción agrícola en México, demostrando que la colaboración internacional puede superar los desafíos más complejos.



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